viernes, 1 de marzo de 2013

FUMAR PORROS TAMBIÉN ES FUMAR

 
 

Las personas que fuman porros y tabaco desarrollan los mismos problemas respiratorios: tos persistente, producción de flema, mayor frecuencia de enfermedades agudas de pecho, riesgo mayor de infecciones pulmonares (como la neumonía) y mayor tendencia a la obstrucción de las vías respiratorias.

Como todas las drogas, tienen la capacidad de generar dependencia, enganchan. La diferencia es que la dependencia a los porros, en general, se desarrolla más lentamente que la adicción a la nicotina. Se tarda más tiempo en sentir las consecuencias de la adicción.
Los fumadores de tabaco tienen un síndrome de abstinencia  más físico: enseguida se ponen nerviosos e irritables cuando "su cuerpo le pide fumar" .

Los fumadores de porros suelen manifestar más un deseo intenso y la dependencia es más psicológica. "Su mente les pide fumar"

El humo ambiental es igual de dañino ante los porros o el tabaco.
Fumar porros o fumar tabaco es consumir drogas.

Cualquier consumo de drogas tiene efectos negativos directos para la salud, especialmente cuando eres jóven.
Está demostrado que mantener un estilo de vida saludable ayuda a reducir las posibilidades de desarrollar cáncer
 


Por lo tanto, fumar porros o fumar tabaco son conductas que perjudican directamente al estado de salud general que se podrían evitar.
El humo de los porros contiene mucho de los carcinógenos y mutágenos del tabaco y además, en mayor cantidad (un 50% más).
La manera de fumar porros (sin filtros o con filtros rudimentarios, con aspiraciones profundas y mayor retención de humo en los pulmones) hace que el porcentaje de alquitrán que se deposita en el organismo sea mayor que cuando se fuma tabaco.
El daño pulmonar de fumar 3 porros equivale a fumar 20 cigarrillos (3x20)



Consecuencias del consumo


PROBLEMAS PSICOLÓGICOS
 
UNA PARTE DEL CUENTO
 

Jorge, 16 años " Mi problema era que fumaba antes de ir a clase. Estuve 3 o 4 meses fumando. Me fumaba el porrito del mediodía y las clases volvían a empezar a las 15:30h., no me enteraba de nada. Escribía lo que escuchaba, cuando le leía no lo entendía. Suspendí el curso."
 
 
CUANTO MÁS JÓVEN ES LA PERSONA QUE FUMA PORROS, MÁS GRAVES PUEDEN SER LOS PROBLEMAS

El proceso de crecimiento y maduración de nuestro Sistema Nervioso es largo y lento .
El consumo de porros altera el proceso.

Sin olvidar que somos diferentes y que depende de la edad, las cantidades que se fumen, la composición de lo que se fume, la duración del consumo (no es lo mismo estar fumando 2 meses que 1 año) y demás circunstancias personales, las consecuencias más frecuentes cuando se fuman porros durante periodos de tiempo prolongados y a diario, son las siguientes:

l     Trastornos en el estado de ánimo: ansiedad, nerviosismo, ataques de pánico

l     Sensaciones de tristeza, apatía, desgana o depresión.

l     Fallos de memoria, olvidos frecuentes.
 
l     Lentitud al procesar la información (rapidez mental reducida)

l     Dificultades para atender y resolver problemas


La etapa adolescente es la mejor para aprender, formarse y prepararse para intentar conseguir tus objetivos.

El consumo de porros dificulta el proceso de aprendizaje.
 
Es muy frecuente que aquellos jóvenes que fuman porros tienen dificultades para concentrarse y  lo que se aprende se olvida con facilidad.
 
Una vez que se deja de fumar porros, se va recuperando poco a poco las "funciones mentales".
En jóvenes con predisposición, el consumo de porros facilita la aparición de trastornos psiquiátricos graves : brotes esquizofrénicos, alucinaciones, estados paranoides.
Tener predisposición quiere decir que hay personas más vulnerables que otras a padecer problemas psicológicos. 
El consumo de porros puede ser un detonante en la aparición de este tipo de problemas.
 
Marga, 18 años: Pasaba el rato en la calle o en casa de amigos fumando. Me "apalanqué" y después me costaba "arrancar".